¿Cansado de navegar buscando porno de calidad? Aqui tienes el mejor contenido, recopilado para tu placer:

La enfermera

Los nombres no los voy a decir por respeto a ella, ella es una enfermera de 35 años, casada y con 3 hijos pero a pesar de ello se conserva de maravilla, alta blanca, grandes chichis, largas y bien formadas piernas, buenas nalgas y la panocha mas grande, carnosa y jugosa que me he cogido. Yo tengo 19.

Ella es enfermera en una clínica en un rancho y yo vivía hay, siempre me hablaba para que le enseñara a hacer cosas en la computadora ya que se las acaban de poner y no sabia usarla, pero siempre que lo hacia eran los viernes por las tardes ya que el doctor no estaba y se quedaba sola, yo iba con gusto cada vez que llamaba, hasta que nos agarramos mucha confianza y yo bromeaba con ella y esas cosas y ya me comenzaba a gustar el estar con ella, un día, que estábamos solos por supuesto, entramos al cuarto donde estaba la computadora y al pasar junto a mí me arrepega todas las nalgas contra mi pico, y se agacha de forma muy sensual a prender la computadora yo al verla en esa posición y como traía el uniforme blanco que se le transparenta por completo la ropa interior casi no me dejo nada a la imaginación, en ese momento me comencé a excitar, luego ella se sentó y yo parado por detrás de la silla comenzamos a moverle a la compu, para eso yo le agarraba la mano para mover el Mouse, entonces me di cuenta que no quería hacer ningún trabajo en la compu que solo fue un pretexto para que yo fuera a la clínica, ya que le preguntaba que quería hacer y me decía (con una voz muy sensual que no había utilizado antes) no se lo que sea, entonces comencé a acariciarle las chichis, ella automáticamente se dejo llevar por la calentura, le baje el cierre de la blusa y le comencé a besar el cuello y agarrarle las chichis, de inmediato se le pusieron duras y paradas al igual que sus pezones, después baje mi mano para sobarle la panocha mojada que tenia, ella accedió abriendo las piernas, así estuvimos un rato, después le pedí que se parara y yo me senté en la silla para entonces ya me había bajado el pantalón y los boxers y ella se quito el pantalón y la blusa y se me sentó en las piernas de frente hacia mi en ropa interior, pero yo luego le quite el brasiel y me prendí de sus hermosos pezones parados, grandes, cafés y duros, mientras se las mamaba le sobaba las nalgas tremendas que tiene, ella me agarraba el pico y lo acariciaba le pedí que me lo mamara pero no acepto, entonces yo le pedí que me dejara mamarle su pepa, a lo que accedió, yo me hinqué le baje la panty y le metí toda la lengua y de repente que se viene y siento su liquido en mi boca, entonces la puse contra la mesa y la garre de perrito, y se lo metí todo como ella quería, después que me vacié en su interior nos cambiamos y como si nada hubiera pasado me retire, una semana después la volví a visitar pero esta vez por mi cuenta sin que ella me hablara para lo cual se molesto y me digo que lo que había pasado no se volvería a repetir.


 


 

Para volver a SEXYCUENTOS, haga click aquí



 

¿Cansado de navegar buscando porno de calidad?

Aqui tienes el mejor contenido, recopilado para tu placer:

 

¿Escribes relatos eroticos? Mándamelos por mail (preferentemente en .doc) y los publicaré

latinas
sexo
sexo anal