| Estaba en casa mirando TV un sábado al anochecer, porque no trabajo ese día. Me llama mi amigo Antonio, con el que he copulado muchísimas veces. Creí que me iba a invitar a su apartamento pero me dijo que estaba ocupado con una amiga. El muy descarado me dijo que se estaba gozando a una amiguita nueva que consiguió y que me llamaría otro día para invitarme a su apartamento. Pero me dijo que el motivo de su llamada era para que fuera al apartamento de un amigo suyo que estaba fuera del país y había regresado y comprado un nuevo apartamento y quería estrenarlo, especialmente la cama. Le dije que si pero si me pagaba el taxi de ida y regreso. Entonces me llamó Esteban, un hombre de 45 años, separado, con voz gruesa pero sensual al hablarme. Me invitó a ir a su apartamento:
- Dianita, Antonio me habló maravillas tuyas y quiero que vengas a mi apartamento nuevo a estrenar la cama.
- Ummm, veo que vas a lo que vas
- Dianita, Antonio me ha comentado que eres toda una putica rica y dispuesta a culiar
- Ummmmm, pero yo no te conozco y ya me hablas así
- Es que Antonio me dijo que eras muy ardiente y me gustan las hembritas ardientes.
- Esteban, en eso Antonio tiene razón
- Me dijo que ya te ha culeado muchísimas veces
- Eso es cierto, y qué quieres de mí?
- Todo Dianita, tu boquita, tu panochita y tu culito.
La forma en que me hablaba Esteban era muy erótica además de que su respiración se escuchaba también.
- Está bien, pero si me pagas los transportes de ida y regreso en taxi, amorcito.
- Yo te pago muy bien amorcito, quiero una hembrita bien rica que me complazca en todo.
- Pero yo no soy prostituta Esteban.
- Lo sé, pero Antonio me dijo que tu estabas muy buena y que trabajas de secretaria pero que tu jefe te come y te hace comer de otros hombres.
- Um, estás bien enterado de mí, Esteban.
- Antonio me habló de las maravillas que haces en la cama y quiero que vengas Dianita, no hablemos más y ven ya.
- Cómo quieres que vaya vestida?
- Ven como quieras que lo que quiero es tenerte desnuda en mi cama Dianita, pero deja de hablar y ven ya.
Esteban me dictó la dirección de su apartamento, tomé un taxi y llegué en 20 minutos. Vive en el piso 10 de un edificio en la parte alta de la ciudad y desde allí de ve la ciudad muy linda.
- Hola Dianita linda, me dijo cuando abrió la puerta y me hizo seguir. Fuimos a la sala y me ofreció licor, acepté una crema de whisky y Esteban tomo whisky. Nos sentamos en un sillón muy cómodo y Esteban colocó una de sus manos en mi pierna sobre mi jean. Yo coloqué una mano sobre la suya y en pocos minutos yo estaba desnuda de rodillas mamando su pene mientras esteban sentado empujaba mi cabeza con su mano.
- Vamos a la cama, dijo y me levantó de la mano y me llevó casi corriendo a su cama y prácticamente me tiró sobre ella. Se quitó el resto de ropa que le quedaba y me abrió las piernas para chupar mi cosita. Me chupó tan rico que sentí un orgasmo muy rápido y le pedí que me penetrara.
- Quieres verga putica rica?, pues ponte en cuatro. Me puse en cuatro y me dio muy duro y rápido por la vagina y cuando menos pensé lo sentí penetrando mi ano y me dio muy duro y me insultó. Me dijo vulgaridades y me daba algunas palmadas en mis nalgas. La ciudad se veía linda a través de la ventana y me excitaba la idea de que alguien en alguna parte me estuviera viendo allí.
- Ven rápido, me dijo de pronto y me ayudó a colocarme en cuatro en el piso para mamarlo hasta que eyaculara. Eyaculó en dos minutos llenando el condón y se lo ayudé a quitar. Me lo quitó de las manos y me lo restregó en la cara untándome toda y eso lo excitó más. Su erección no se acabó, se puso otro condón y me hizo colocar en cuatro y me dio mas penetraciones por el ano, hasta hacerme gritar del placer. Mi cara untada y sus insultos empezaron otra vez y me volvió a dar palmadas en las nalgas y otra vez volvió a hacer que se lo mamara hasta eyacular de nuevo y otra vez recibí el semen en otra mamada en el condón y otra vez le quité el condón y me lo untó en la cara sobre el semen que ya tenía. Su erección terminó y su pene colgaba largo pero se veía lindo.
- Vete a lavar la cara y regresas pronto, dijo.
Cuando me miré en el espejo me excité y me masturbé y sentí un orgasmo. Regresé a la cama con Esteban y me acosté a su lado.
- Cuando terminemos me harías un favor Dianita?
- Te vas a echar otro?
- Sí, claro, el mejor, por el culo de principio a fin.
- Um, está bien, y cual es el favor?
- Que vayas al apartamento de mi hermano.
- Um, y donde vive?
- A 5 minutos de acá en taxi.
- Um, si tu quieres voy amorcito.
- Quiero que vayas y lo complazcas.
Acepté. Le coloqué otro condón y le di una mamada que erectó su pene pronto y Esteban volvió a colocarme en cuatro y esta vez en la mitad de la cama me dio duro y rápido por mi ano, me volvió a insultar y a dar palmadas en mis nalgas. Gemí del placer y él empezó a gruñir hasta que supe que eyaculaba porque se movía diferente, como teniendo convulsiones y casi gritaba del placer.
- Terminé, quítame el condón putica.
Se lo quité y me lo restregó en la cara de nuevo. Fui al baño me limpié y regresé a la sala a buscar mi ropa y vestirme. Esteban me dio el dinero para el taxi y la dirección de su hermano. Llegué en 5 minutos. Vive en un apartamento de un quinto piso y cuando llegué me levó directo a su habitación y no me ofreció nada para beber.
- Desnúdate bombón, dijo mientras se desnudaba. Tenía unos 5 años más que Esteban. Se llama Darío.
Le di una mamada prolongada y profunda mientras estaba de pie junto a un espejo y me miraba por allí, me acariciaba la cabeza y me empujaba.
- Me dijo esteban que eras una estupenda putica y veo que mamar muy bien.
Lo miré a los ojos y seguí mamando pero le hice una garganta profunda y por poco eyacula. Me retiró con brusquedad.
- Noo, deja, espera, casi me haces botar.
Le guiñe un ojo y sonrió.
- Te gusto?, le pregunté
- Huy si, hazlo otra vez bomboncito.
- Le hice otra garganta profunda y Darío no resistió. Eyaculó y aguanté unos segundos para que se botara todo. Le ayudé a quitar el condón y me lo quitó d las manos y me untó la cara igual que su hermano. Pero Darío no quiso mas sexo. Me limpié la cara y me vestí. Me dio el dinero para regresar a casa y a los 30 minutos estaba acostándome en mi cama a dormir satisfecha el resto de la noche.
Diana
dianisdiaz@yahoo.com
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