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Solamente una vez

Después de leer algunos de los brillantes relatos publicados en esta página me resolví a contar una de mis más bellas experiencias, la que pocas veces me animo a compartir.

Todo empieza cuando casi termino la universidad, entablé una amistad muy estrecha con uno de mis compañeros de clase que resultó muy fructífera, una vez que habíamos terminado la carrera de periodismo comenzámos a trabajar juntos en una radiodifusora del Valle de México, él trabajando como reportero y yo en la producción de un programa. Con el tiempo yo pude conseguir una plaza como reportero en otra empresa de radio y frecuentemente nos tocaba cubrir la misma fuente o buscábamos coincidir pidiendo los mismos eventos a nuestraos respectivos jefes. Pocas veces el mundo vió amigos tan cercanos.

En una afortunada ocasión el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional anunció que su organización tenía información importante que difundir, para ello los madios de comunicación nacionales desplegaron varios reporteros en la zona de Chiapas, esperando la nota que sin duda se esperaba como una revelación en la vida política del país. Como es de esperarse mi amigo y yo cubrimos tal evento.

Un día antes de partir hacia el estado de Chiapas mi querido amigo había terminado con su noviecita quién amablemete le decoró la frente con un par de enormes cuernos, por lo que mi cachudo amigo estaba totalmente deprimido y sin animos de nada, casi queriendo abandonar el trabajo que representaba 3 días en la selva Lacandona, pero, sin más remedio, fue primero el deber que darse a la pena de haber perdido a su pareja.

Tres días pasamos en la selva lidiando con los bichos y las incomodidades propias del lugar, para dormir habían asignado unas cabañas bastante austeras donde cabían 4 personas. Hacia el último día de nuestra estancia en la zona los dos compañeros reporteros que compartían cabaña con nosotros se regresaron a la capital, ansiosos de ver de nueva cuenta a sus aesposas y de dormir en una cama decente.

Mi amigo y yo decidimos tomarnos el día que nos quedaba libre para conocer la zona, él tratando de olvidar a la que le fue infiel y yo queriendo acompañarle, por la noche ya sabíamos que nuestro vuelo de regreso era al medio día del día siguiente por lo que él sugirió que nos pusieramos una borrachera de esas que hacen historia, compramos algunas botellas de licor y regresamos al campamento. El cálculo nos falló pues terminamos con el alcohol y no nos habíamos embriagado y, estando el pueblo tan lejos de donde nos encontrabamos, no había manera de conseguir más por lo que resolvimos dormir y olvidarnos de beber.

La noche era tremendamente fría, tratamos de dormir cada uno en una cama de las que se encontraban en la cabaña pero con el frio era imposible conciliar el sueño, a sugerencia mía nos acostamos juntos para compartir las mantas y generar calor entre los dos, calor que se nos salió de las manos.

Justo cuando me pasé a su cama, acomodamos las mantas y nos acurrucamos, él paso su brazo izquierdo sobre mi cuerpo y su pierna del mismo lado sobre las mias y preguntó

* Me quieres?

* Por supuesto - respondí.

* Tú no me abandonaras?

* Claro que no.

* Gracias por no traicionarme - Susurró

* ...

En ese momento en el que el silencio nos invadió cerró los ojos y se acurruco estrechandome con fuerza, yo miraba sus ojos cerrados, sus labios carnosos y su barba de cuatro días. Su respiración calmada contrastaba con la mía agitada, en ese momento sentí mi verga creciendo entre mis piernas, sensación extraña cuando se esta con un amigo. Nervioso y confundido trate de alejarme un poco y él con fuerza me jaló hacia sí de nueva cuenta, lo que temía... sintió mu erección... Te pone de humor el alcohol, dijo, a lo que sólo pude responder con un timido -disculpa-, tranquilamente y con tono sereno contestó -no te preocupes, a todos nos pasa- y con suavidad tomó mi mano y la llevó directo a su miembro enorme, duro y disimulado por los calzoncillos ajustados que usaba.

Mi respiración se aceleraba y los nervios me traicionaban pero quería seguir adelante, metí la mano en su ropa interior y tome su enorme y tibia polla en mi mano, empece con movimientos lentos para estimularle y él soltó un leve suspiro que me convenció de que debía seguir adelante, encendí una candela que nos alumbraba con luz mortecina mientra él se despojaba de las mantas y su ropa interior. La luz de las velas hacía bailar las sombras por su delgado y moreno cuerpo, sin bello, musculos marcados, piernas vigorosas y su enorme verga, no lo podía creer, ahí estaba, completamente desnudo para mí.

Sin mediar palabra me incliné sobre su polla, su tupido bello pubico enmarcaba perfectamente el tesoro delque ahora disponía, los aromas eran una inspiración. Lentamente puse mis labios sobre su glande, como tratando de dar un tierno beso, pero inmediatamente despues lo introduje lentamente en mi boca hasta casi tragarlo por completo, chupando con mucho cuidado el enorme miembro, lo repetí durante algunas veces mientra él se retorcía y gemia, me tomaba por el pelo tiernamente y me imponía el ritmo en el que quería que su verga fuera mamada. Despues saque su fuete de mi boca y con la lengua recorri lentamente el glande... bajé por el frenillo y el dorso del pene... llegué a los testículos que introduje uno a uno en mi boca y luego continué mi camino por el perineo hasta llegar al ano, esa preciada jolla que yo anhelaba tanto como el erecto miembro que antes estuvo en mi boca, lo lamí lentamente procurando su dilatación mientras las potentes piernas de mi amigo temblaban de placer sobre mis hombros.

Por un instante se incorporó y me jalo hacia él, nuestros labios se encontraban en un salvaje beso que duro un largo rato mientras sus dedos masajeaban mi culo y lo invadían, primero uno, despues el otro y un tercero que se unió a la fiesta, como estabamos en medio de la selva, había pocos recursos para lubricar, así que rrecurrimos a la siempre confiable saliva y al liquido preeyaculatorio que tuvimos que aprobechar. En silencio me acomodó en cuatro y se colocó detrás de mi llevando su lengua hasta mi culo, culo que jamás había sido penetrado, jugó un momento cun su lengua y luego puso su verga en mi entrada, con mucha ternura la fue empujando, poco a poco, el dolor no era intenso pero yo quería que me la diera toda, sus ocho pulgadas llegaron hasta mis entrañas y comenzó a follarme con un ritmo pausado, sentia el vigor de su polla entrando y saliendo de mi culo, lentamente se recosto sobre mi espalda y mantuvo el movimiento de sus caderas que le permitía poseerme a su gusto, al oido sólo me susurró -eres un puto- a lo que conteste -sí pero sólo tú puto-. El ritmo de sus arremetidas aumento, él se incorporó y me tomó por la cadera y como un animal rabioso me dejaba ir toda su magnifica polla por el culo a un ritmo frenético hasta que su polla reventó dejando su tibia leche en mi interior. Cuando terminó su orgasmo nos recostamos sin que me la sacara y pude sentir como disminuía su tamaño dentro de mí.

Pasados unos segundos me dijo -pero tu no te has corrido- y tomo mi pene entre sus manos y empezó a menearlo hasta que logro su plenitud, se tumbó sobre la cama mamandome la polla, unos instantes despues se montó sobre mí y colocó mi verga en su entrada deslizandola lentamente hasta tenerla adentro por completo, mirando al cielo y dejando escapar un suspiro inició con movimientos lentos pero ritmicos a cabalgarme, él empezó a menearse la polla muy rápido mientras yo lo penetraba e hizo una erupción violenta de inmensos y tibios chorros de leche que me salpicaron el rostro, era la primera vez que saboreaba el semen, sabor al que depués me haría adicto. Se tumbo sobre mi cuerpo y giramos sin que me saliera de su ano, coloque una almohada en su espalda baja y sus piernas flanqueaban mi cabeza, lo tome por la cintura y arremetí contra su culo con feroces estocadas de mi miembro, más rápido, más rápido, cada vez más rápido hasta que me corri dentro de él, mantuve la posición un rato mientras me hacía conciente de que mi tolete había encontrado un placer sin igual en ese anillo de fuego que ahora le daba refugio y donde ahora perdía tamaño muy lentamente.

Despues de esta experiencia él no me quiso volver a ver, aveces nos encontramos por cuestiones de trabajo pero me evade, a final de cuentas regresó con su novia y lleva una perfecta vida como heterosexual. Yo por mi parte estoy confundido y no sé si adoptar el estilo de vida gay, ahora tengo novia pero si se me presenta la oportunidad de tener sexo con otro hombre... joder!!! Por supuesto que lo haré.

Esto es lo primero que publico en materia de relatos, si tienes algún comentario te agradecería me lo hicieras saber
albert782@hotmail.com todos los comentarios son bienvenidos.

 

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