| Hola Hola. Este es el segundo
relato que escribo. Agradezco a toda la gente que me escribió mails
diciendo que le gustó mucho mi anterior historia. Soy Peter_5769.
No tenía intención de volver a escribir mis experiencias
sexuales, pero me ha sorprendido mucho la cantidad de gente que me escribió
y se me agregó, así que ahora me dispongo a compartir con
ustedes lo que me sucedió hace aproximadamente 15 días.
Como ya dije en mi otro relato, sólo una vez había estado
con un hombre (hasta la semana pasada), aunque cuando me masturbo me meto
cositas por mi culo, que dilata mucho; lo cual me da mucho placer. Pero
la segunda vez tenía que llegar, ya que cada día cuando
me hacía mis grandes pajas no podía dejar de imaginar una
buena polla dentro de mí. Además también fue morbosa
y me gustó mucho, así que cada vez que me acuerdo me hago
más de una paja. En fin, empezaré, sin más rodeos.
Lo que conté en mi otro relato fue muy sorprendente para mí,
sentí que se cumplía uno de mis deseos sexuales más
primitivos... pero este tampoco se quedó atrás. Todo sucedió
el jueves pasado en mi ciudad. Había salido a dar una vuelta con
mis amigos, como de costumbre. Hicimos lo de siempre, nos bebimos unas
copitas en mi piso y después salimos a dar una vuelta a los pubs
de una conocida plaza. Entramos en un bar pequeñito, y aprovechado
por
el dueño como pub, ya que por esa zona siempre anda gente joven...
bailando me encontré casualmente con una prima que vivía
en mi pueblo. Era una prima segunda con la que apenas tenía contacto,
pero ya se sabe que cuando te encuentras con alguien en una ciudad que
no es la tuya parece como si los lazos que te unen con la otra persona
se estrechasen. Es una cosa curiosa. Estuvimos saludándonos y eso,
lo típico. ¡¡¿qué haces por aquí??
Nada, yo estudio aquí... en fin, nada interesante. Un chico estaba
con ella. Era alto, moreno, y vestía con unos vaqueros anchos y
camiseta ajustada. Se veía que pasaba un buen ratito diario en
el gimnasio. Me lo presentó, y seguimos hablando. El chico me contó
que era de Sevilla, pero que venía a Cáceres a ver a su
novia... y bueno, poco más. Lo que más me sorprendió
es que ella me pidiera el teléfono, y me dijera que ya quedaríamos
para tomar algo... Cuando volví con mi grupo de amigos empezaron
a preguntarme que quién era
esa chica, que qué buena estaba... la verdad es que mi prima llama
la atención. No es muy delgada, pero tampoco nada gorda, y lo que
más llama la atención son sus tetas, que ella muestra orgullosa
con generosos escotes. Seguimos bailando, y según avanzaba la noche
lo hacía también nuestro estado etílico, que en el
caso de algunos de mis amigos empezaba a ser preocupante. A las 3 de la
mañana ya sólo quedábamos 3... Con todo esto, de
repente mi prima y su novio se acercaron a mí y me despidieron,
diciéndome que ya nos veríamos... lo típico. Los
despedí y seguí bailando. Tras cambiar de bar un par de
veces, ya nos encontrábamos bastante cansados, pero teníamos
ganas de cachondeo así que seguimos bebiendo y bailando. De repente
sonó mi móvil. Era un número desconocido. Aunque
no tenía ni idea de quién podía ser, lo cogí.
Era el novio de mi prima, diciéndome que dónde estaba, y
que si me importaba que viniera a tomarse algo con nosotros, ya
que mi prima ya se había quedado dormida y él no tenía
ganas de dormir y sí de tomarse una copa y bailotear un rato. Yo
le expliqué dónde estábamos y a los 10 ó 15
minutos se presentó allí. Seguimos hasta las 6.30 de la
mañana sin parar de bailar, y una vez que nos cerraron todos los
bares decidimos irnos para casa. Como siempre, yo pensaba ir andando,
pero el novio de mi prima dijo que había traído coche, y
que nos acercaba. Sólo 2 de nosotros vivíamos lejos, así
que mi otro colega se fue andando y él nos acercaría a los
dos. Dejó a mi otro amigo, y ahora me llevaría a mí.
Empezamos a hablar y me dijo que por qué no nos íbamos al
piso de su novia a tomar algo antes de irnos a la cama. Entonces yo acepté,
ya que me daba igual una hora más que una hora menos... Una vez
allí, sacó una botella de ron y nos echamos una copa. Empezamos
a
hablar de todo un poco, hasta que salió la conversación
de mi prima. Me dijo que le encantaba, y que estaba muy bien con ella,
pero que... no quería follar aún. Por lo visto llevaban
5 meses y ella se negaba, así que él tenía un calentón
que no era normal. Además me dijo que era fiel, y que no sabía
cuánto tiempo iba a aguantar... Yo le comenté que no tenía
novia ni nada por el estilo, y que también llevaba un tiempo muy
caliente. Entre desvaríos terminamos hablando de travestis, de
si seríamos capaces de follarnos a un/a travesti... al final él
terminó reconociendo que no le importaría. Los dos reíamos,
presos de la situación de euforia que nos producía el ron.
Para animar aún más la fiesta, habíamos puesto un
canal de televisión en el que ponen porno por las noches, y yo
me estaba calentando ya demasiado. Hubo un rato de silencio, que se vio
interrumpido cuando él me dijo que si le importaba que se hiciera
una paja. Yo me quedé extrañado, pues yo nunca hubiera hecho
eso delante de un extraño, pero le dije que no me importaba, así
que la sacó y empezó a acariciársela. yo le miraba
de reojo, ya que me sorprendió que la tenía muy grande.
Todo lo que estaba sucediendo me gustaba, y estaba empezando a
imaginarme encima de él, aunque no quería pensarlo, ya que
a él no le gustaría la idea... eso pensaba yo. Yo estaba
tan caliente que ya sin preguntar nada me la saqué también,
y empecé a acariciarme. Pero casi sin darme cuenta comencé
a mirarle a él, que miraba la tele con cara de vicio... entonces
él me sorprendió mirándole, y me preguntó
que por qué lo hacía. Yo estaba muerto de la vergüenza,
y le dije que por nada. Sin mediar palabra, se levantó del sofá
donde estaba y me dijo que si me gustaría tocársela. Yo
estaba muy avergonzado, y casi sin mirarle asentí con la cabeza.
Se colocó delante de mí, no sin antes ir a ver si mi prima
dormía. Casi nos habíamos olvidado de ella, pero allí
estaba, dormida profundamente mientras su novio se ponía caliente
con un tío. Entonces, mientras se la tocaba, me preguntó
que si alguna vez había hecho algo de sexo con un tío, y
yo le contesté que sí. Me preguntó que si se la había
chupado a alguno, y también le contesté
que sí. “Y por qué no lo haces ahora??” fue
así de directo y tajante. Me la metió en la boca y empecé
a chupársela despacio. Estaba muy caliente, y lo que ahora me apetecía
es que me la metiera en el culo, así que no quería que se
corriera. Entonces me aparté un momento y me bajé los pantalones
del todo. Mientras le chupaba me acariciaba bien los huevos y el culo,
sin querer tocarme la polla porque podía correrme en cualquier
momento. De repente la sacó y me dijo “qué bonitos
tus calzoncillos. Estaba pensando que, si no te importa, podías
ponerte otra cosa más sexi”. Le dije que me pondría
lo que me pidiera con la condición de que me follara el culo .
Él puso cara de asombro, y con una sonrisa asintió. Fuimos
a la cocina y junto a la lavadora encontramos un cesto donde se pone la
ropa sucia que después va a la lavadora. Allí había
un tanga de Cristina (su novia) y me preguntó que si me gustaba.
Asentí, y me dijo que me lo pusiera. Él se fue al salón
y
yo me quedé cambiándome allí. Era un tanga de color
lila, y antes de ponérmelo lo olí. Me encantó y me
puso aún más cachondo. Cuando salí al salón
ya sólo llevaba el tanga, y él estaba sentado en el sofá
con el aparato completamente tieso. Mi polla asomaba por la parte de arriba
del tanga, y se veía que estaba chorreando. “estás
caliente verdad?” me
preguntó. Le asentí. Le dije que ahora tenía que
cumplir su parte del trato... y se empezó a reir. Se levantó
y me dijo que me colocara allí a 4 patas. Entonces me acordé
de la vaselina... no había!! Le pregunté que si tenía
y me dijo que no. “entonces tendrás que seguir chupándomela...”
la verdad es que creo que al principio no le hacía mucha gracia
metérmela...
fui a la cocina y abrí la nevera. Había un bote con mantequilla,
y yo ya sabía (por mi experiencia con pepinos etc.) que lubricaba
muy bien. Se lo dije y me volví a colocar. Con cuidado me untó
mucha en el culo, y me metió un par de dedos. Se colocó
sobre mí y la empezó a meter. Gemía un montón,
como si no hubiera follado nunca. Era muy grande y me estaba haciendo
algo de daño, pero a la vez me encantaba. La metió de una
sola vez, sin importarle mis pequeños grititos de dolor... cuando
me la metió un par de veces ya me había corrido. Noté
un chorro muy caliente salir de mi polla, y recogí con mis dedos
lo que salía, chupándolo mientras sentía al novio
de mi prima cabalgar cada vez más rápido dentro de mi culo.
No dejaba de gemir, y me dio miedo que me escuchara, pero la verdad es
que en ese momento me daba igual que nos pillaran, yo sólo quería
que me follara bien. Tenía la polla muy grande, yo nunca había
tenido algo así dentro. Tras un rato así
colocados me dijo que se iba a correr ya, y entonces le pregunté
que si quería que se la chupara... me dijo que sí. y le
dejé que terminara en mi boca. Yo ya estaba tan caliente que no
me daba asco nada... se la limpié bien y me quedé sentado
junto a él en el sofá. Entonces me dijo que me colocara
boca arriba y subiera las piernas bien. Acababa de correrse y quería
más... me coloqué sin quejarme, y me la intentó meter.
Tropezó con el tanga de su novia, y; sin decir palabra lo rompió
de un tirón. Entonces me empezó a follar así, mientras
me miraba y me decía que si me dolía... yo le contestaba
que un poco, pero que siguiera... “no voy a parar chaval aunque
te reviente”... decía muchas obscenidades, que a mí
me excitaban aún más. Tras un rato así le dije que
yo también sabía moverme, que se sentara en el sofá,
me subí sobre él y empecé a moverme deprisa. Tuve
que parar para untar un poco más de mantequilla en mi culo y su
polla para así poder moverme más
rápido. Mientras cabalgaba me la empecé a menear hasta que
me corrí. La corrida le saltó un poco a la cara, y se la
limpió con cara de darle asco... pero él estaba tan caliente
que no se podía quitar. Cuando menos lo esperaba empezó
a agarrarme fuerte de la cintura y a apretarme bien con su polla dentro
hasta que se corrió. Dejó de moverse y me dijo que me quitara
de
allí, y que me fuera, que aquello es como si no hubiera pasado.
Yo le dije que ya lo sabía, que para mí tampoco había
pasado. Me fui a mi casa y dormí desnudo, no sin antes hacerme
una paja chupando el semen que aún salía de mi culo abierto...
Por cierto, no he vuelto a verlos a ninguno de los dos, pero cuando la
vea a ella igual me da un poco de vergüenza... jaja. Y me pregunto,
qué habrá pensado al ver su tanga roto? Así termina
mi segundo polvo con un hombre. Desde que terminé de follar estaba
deseando escribirlo para que la gente que lo lea disfrute y se haga alguna
paja... me encantaría recibir vuestros comentarios, intercambiar
fotos... en fin, ya sabéis: Peter_5769 a hotmail.com. xfavor, antes
de
agregarme escribid mail.
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