Hola, mi nombre es Lucía y, aunque ahora tengo 28 años, estoy casada y tengo 2 hijas creo que la forma en que mi tío Carlos me desvirgó resulta muy excitante así que os lo voy a contar.
Yo tenía 13 años y me encontraba en esa época en que los pechos empiezan a crecer, se ponen duritos y el vello púbico empieza a obscurecer tu entrepierna. A mí esas cosas me daban mucha vergüenza pero mi madre no perdía ocasión de comentarlas allá a donde íbamos. Que si ya me estaba haciendo mujer, que si ya me había bajado la regla...
Lo cierto es que los chicos empezaban a fijarse en mí. Aunque era bajita mis curvas empezaban a resultarles apetitosas y, por qué no reconocerlo, a mí tambien me empezaba a picar la curiosidad del sexo aunque era muy vergonzosa y nunca había tenido relaciones más allá de que me tocaran el trasero o un pecho o incluso una vez un chico en una fiesta del colegio me había manoseado y besado pero nada más.
Mi tío Carlos estaba en aquel momento casado y tenía 32 años. He de decir que es tío carnal, hermano de mi madre. Era muy juerguista y en las fiestas familiares siempre cobraba protagonismo con sus chistes y su sentido del humor. Lo cierto es que lo admiraba bastante y todas mis amigas me decían que estaba muy bueno, y yo misma tambien lo creía.
Desde que mi cuerpo había empezado a cambiar notaba un poco de distancia con mi tío. Ya no jugaba nunca conmigo ni me gastaba bromas. Pero un día él y mi tía (su esposa) vinieron a la piscina a la que solíamos ir mis amigas y yo. Cuando lo vimos mis amigas empezaron a murmurar y a cuchichear acerca de lo bueno que estaba. Creo que él sabía que mis amigas estaban loquitas por él porque no se puede decir que ellas fuesen muy discretas. Mientras mi tía tomaba el sol vino hasta donde nos estábamos bañando y tiró de cabeza. Vino a salir justo detrás mía cogiéndome por la cintura y sacando casi todo mi cuerpo del agua. Me extrañó aquella actitud porque, como dijé, hacía tiempo que no bromeaba conmigo. Pronto me dí cuenta de cuáles eran sus intenciones al ver que aprovechaba cualquier excusa para magrearme. Incluso llegó a pasar por debajo de mis piernas buceando y tocar mi sexo de forma descarada. Yo no sabía que hacer, lo cierto es que también me gustaba aquello, mis amigas loquitas por mi tío y el metiéndome mano. Al final mi tía se acercó a la piscina y le dijo que tenían que irse.
A los pocos días fuí a casa de mis abuelos en bicicleta (vivía cerca de mi casa) y no había nadie, habían ido a un funeral y yo no lo sabía. De todas formas tenía llave asi que entré a tomar un vaso de agua. Me senté en la sala y encendí la tele. Al poco rato escuché un coche y salí a mirar. Era mi tío. Despues de lo que había pasado en la piscina me puse muy nerviosa al verlo. Entró en casa y me pregunto si no estaban los abuelos, le dije que no. Se sentó a mi lado en el sofá bien cerca de mí, aunque el sofá era grande, y se puso a ver la tele. Estaban echando un programa sobre relaciones que empiezan por internet y lo aprovechó para sacar una conversación un poco subidita. Me preguntó si tenía novio y le dije que no. A partir de ahí fué subiendo el tono preguntándome si había estado con algún chico, si no tenía curiosidad por probar lo que se sentía, que si mi cuerpo ya estaba preparado para eso, ... en fin que cuando quise darme cuenta tenía su mano en mi muslo y su cara casi pegada a la mía. Se giró y sin decir nada me dió un beso en los labios. Yo estaba completamente contrariada. Por una parte era mi tío, de mi propia sangre, pero por otra me daba un morbo inmenso pensar que aquello era una locura así que me dejé llevar. Él tomó la iniciativa y empezó a tocarme los pechos. Me decía que si no estaba agusto que se lo dijera pero que lo que me iba a hacer me gustaría. Yo no le dije nada y permití que siguiese. Empezó a besar mi cuello y meter su mano por debajo de mi camiseta hasta que logró desabrochar mi sujetador. Luego me quitó la camiseta y mis pechos quedaron totalmente expuestos. Empezó a chuparlos de una forma que me hacía retorcer de placer. Estaba ardiendo, y él lo notaba porque se me escapaba algún gemido. Se puso de pié y se bajó los pantalones. Sacó su verga y la puso junto a mi boca. No era demasiado larga pero tenía un grosor impresionante. Me dijo que tenía que lamerla con suavidad y luego metérmela en la boca hasta la garganta. Estaba superexcitada así que la tomé con mi mano y empecé a mamarla con ganas de tragarla entera. Notaba como mi tío se excitaba más y más y eso tambien me excitaba a mi. Cuando vió que estaba a punto de correrse la quitó de mi boca y me pidió que me acostara en el sofá. Me quitó el pantalón y luego las braguitas que estaban ya chorreando. Sin darme tiempo ni a pensarlo separó mis piernas y empezó a saborear mi sexo. Yo veía las estrellas. Jamás había pensado que se podía disfrutar tanto aunque alguna vez me había masturbado en la ducha, aquello era muchísimo más placentero. Tanto que tuve más de un orgasmo. Cada vez que mi tío notaba mis espasmos me decía "vamos mi niña, correte fuerte". De repente tiró de mis piernas hacia delante y se puso de rodillas con su verga apuntando a la entrada de mi vagina. Le dije que era virgen y que me daba miedo que me metiese aquella tremenda tranca. Él me dijo que sabía como hacerlo sin que me doliese y yo estaba en un estado de excitación tal que no opuse más resistencia. Empezo meterme primero sus dedos intentando abrirse camino. Mi vagina estaba muy lubricada y tenia los labios inchados de la excitación que sentía pero cada vez que metía sus dedos a fondo notaba un dolor bastante intenso. Al cabo de un rato acariciando mi sexo y metiéndome sus dedos me dijo que iba a meterme su miembro muy despacio. Así lo hizo. Empezó a meterlo pero cada vez que intentaba profundizar yo sentía como si me estuviese arrancando las entrañas. Era un dolor muy agudo y me hacía apretar las piernas y empujar a mi tío hacia atrás. El me dijo que si no me relajaba sería imposible así que me concentré para no responder a aquel dolor. Dejé que me penetrase por completo aguantando aquel inmenso dolor. Una vez que la tenía dentro de mí el dolor ya no era tan intenso así que poco a poco fuí relajándome y al final incluso tuve otro orgasmo. Cuando vió que se iba a correr apuró sus envestidas y la sacó rápidamente dirigiendo su pene hacia mi boca y diciendo "me corro, me corro, trágatelo todo mi niñita" así lo hice me la metí en la boca y empece a tragar toda la leche que brotaba de su tranca. No puedo decir que estubiese rico, más bien diría que tenía un sabor extraño pero me lo tragué todo.
Así fué como me desvirgó mi tío y posteriormente tuve algún encuentro más con él y me enteré de que mi madre lo había desvirgado a él cuando él tenía sólo 10 años y ella 17. Así es que somos una familia de viciosos del incesto.
Besitos.