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Mi familia II

Antes conté como mi familia perdió todos sus bienes materiales, como mi madre se transformó en prostituta para salvar la situación, y como me enamoré perdidamente de mi padre quien me ha hecho siempre, la mujer más feliz del mundo.

Luego de mi primer sexo oral, seguí practicando con mi papito todos los días, llegaba deseosa del cole y el me esperaba con todo su amor. Los fines de semana debíamos aguantarnos y disimular, ya que mi madre pasaba mas tiempo en casa, debido que por ese mismo tiempo, un hombre maduro comenzó a visitarla sagradamente de lunes a viernes durante el mediodía,  y al parecer, no le preocupaba el dinero.


Comenzamos a tener mejor situación económica, mi madre comenzó a gastar en ropa, perfumes, cremas, diversos
maquillajes, juguetes para mí (que ya no me interesaban).   Pero también comenzó el quiebre con mi padre, comenzaron a discutir frecuentemente, y luego se reconciliaban cuando me encontraba en el cole, lo que me llevó a sentir los celos mas terribles que jamás haya vivido, con todo, mi padre seguía acariciándome como siempre, y sus palabras me hacían
sentir única.

Así pasó como un año, y la relación de mi madre y ese hombre maduro se hizo mas fuerte, ahora él se la llevaba durante unas horas en las noches también, y luego algunos fines de semana.      Yo debería haber estado feliz, pero misteriosamente mi padre recibió una oferta de trabajo, y tenía que ausentarse durante todo el día, incluso los fines de semana, y cuando
volvía a casa llegaba cansado a dormir, con mi madre, dejándome sola.   Para peor, mi madre mando a construir otra habitación en el patio trasero, de paredes sólidas, para mi, ya que consideraba que estaba muy crecida para dormir con ellos en la misma habitación, y por que, decía, “quería salvar su matrimonio”.

Yo veía como todo se terminaba, el hombre que amaba se alejaba de mí, y la puta que lo estaba logrando, lo obtenía todo.   No era justo, no.

Pero entonces, pasó algo maravilloso, mágico, un día de madrugada, mientras dormía en mi nueva habitación, desperté al sentir un beso de labios cálidos en mi boca, y ahí estaba, mi hombre, mi padre frente a mi. Se había levantado mas temprano que de costumbre para ir a su trabajo,  sólo para verme a mí.

Llevaba puesta su bata de baño, y su pene erecto sobresalía entre los pliegues de ella, retiró las sabanas, me sacó la pijama, y delicadamente su boca recorrió mi cuello, besando cada espacio de mi piel, llegó a mis pechos, que estaban excitados, duros como rocas, comenzó a tocarlos, besarlos, morderlos, y chuparlos como si bebiera de ellos, mientras, mi vagina se mojaba y chorreaba líquidos sin parar. Siguió bajando hasta mi entrepierna y comenzó a lamerme, introduciendo su lengua en todos mis rincones, me comió como nunca, mientras introducía su dedo en mi ano, y entonces me di cuenta de que el
también me echaba de menos.

Yo jadeaba, he intentaba no gritar, aunque igual reía de placer sin ningún pudor, había olvidado que dentro de la casa, en la otra habitación estaba la puta de mi madre, el tampoco hizo ningún empeño de callarme, el también jadeaba, y me hablaba con palabras de amor. Luego de tener unos exquisitos orgasmos, tomo su pene que estaba enorme, erecto y goteando líquido, y lo metió en mi boca, y yo como una loca lo chupaba, lamía, besaba, bebía sus jugos deliciosos, comencé a
sentir como se hinchaba aun mas, mientras latía fuertemente, mientras se preparaba para la eyaculación, cuando mi papito me detuvo, y me dijo con su dulce voz: “mi niña, voy a hacer algo que he estado esperando hace tiempo, pero va a doler, así que necesito que aguantes y no grites, para que mamá no destruya este momento”, entonces me giró y me puso en posición en cuatro, con una mano frotaba suavemente mi pecho izquierdo, mientras frotaba su pene jugoso en toda la extensión de mi rajita, luego lo puso en mi ano y comenzó a penetrarme.

Al principio dolió un poco, y tuve que aguantar mordiendo el cubrecama, pero no fue tanto como pensé, y rápidamente me relajé y entro fácilmente en mi ano, cuando lo sacó un poco la primera vez, sentí un placer tan divino, luego volvió a introducirlo lentamente, y volvió a doler un poco, pero a medida que iba sacando e introduciéndolo, cada vez era mas placentero y menos doloroso, a la vez iba haciéndolo mas rápido, y mas rápido, hasta que ambos nos fuimos en un orgasmo
sensacional, el eyaculaba dentro de mi, y yo sentía como ríos de jugos corrían por mis piernas, fue una sensación tan maravillosa y perfectamente sincronizada que no pude sujetarme mas y caí boca abajo desfallecida, mientras el cuerpo de mi padre se desplomaba sobre mi, exquisitamente calido y húmedo de sudor.        Así estuvimos varios minutos, después de
eso, el me giró y me beso en la boca largamente, me miró a los ojos, y me dijo: “mi amor, no importa lo que pase, siempre te amare, tu eres mía, no lo olvides, eres virgen, y así quedarás hasta que yo lo decida.   Pero recuerda, aunque estemos lejos, yo siempre te amaré, solo a ti”.     Y luego agregó “¡Feliz cumpleaños!”, no era mi cumpleaños, habían pasado ya algunas semanas, pero él me explico que no había podido hacerlo antes por no existir las condiciones para ello, de todos modos, yo
lo recuerdo como uno de los mejores regalos de cumpleaños de mi vida.

Después de esa madrugada, pasaron varios días en que todo volvió a ser aburrido, pasaba los días sola en casa, mientras mi padre trabajaba y mi madre salía a sus cosas, un par de veces pudimos volver a estar juntos durante el mediodía de los días domingo que tenía descanso mi papito, mientras mi madre atendía sus negocios, y en varias ocasiones tuvimos sexo oral,
mientras mi madre cocinaba o estaba ocupada.


Pero a los pocos meses la situación volvió a cambiar, un día mi madre me ordenó que hiciera una pequeña maleta, y para cuando me di cuenta de lo que ella estaba tramando, era demasiado tarde. Estaba abandonando a mi padre, y me llevaba con ella, lloré, me resistí, traté de convencerla de diversas formas, pero ella no quiso escucharme, incluso me golpeó para poder sacarme de la casa, afuera la estaba esperando un automóvil precioso y elegante con chofer, el hombre
que la visitaba desde hace más de un año estaba esperándonos en la parte de atrás, para llevarnos a su casa.

En seguida me prohibieron volver a ver a mi querido papito, incluso me cambiaron de colegio de un momento
a otro, todos los teléfonos de la nueva casa estaban con clave, y me tenían completamente vigilada.     ¿Ya
no podría ver a mi papito jamás?...  eso lo contaré mas adelante, en otro relato.


Verónika.

 

 

 

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