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De verdad nunca lo pense III

Hola a todos:
Esta es la segunda parte de mi relato. La historia que les voy a relatar es totalmente real y me sucedió hace unos 10 o 12 años aproximadamente, hoy tengo 44 años, soy colombiano y vivo en Bogotá, soy Ingeniero. Debo aclarar que lo que sucedió no fue forzado y tampoco fue premeditado, me paso y punto.

En el segundo capítulo habíamos quedado en que mi sobrina quería que le contara que le había pasado la noche anterior, obviamente yo no le iba a contar todo, le iba a contar lo que yo había visto y cómo ella quería que le contara casi con pelos y señales pues le dije:

Mira mi amor, insisto que yo no soy quien para juzgarte pero si sé lo que vi. Yo ya estaba muy caliente y quería ver cómo iba hacer para terminar comiéndomela otra vez, así que decidí contarle las cosas y entrar en algunos detalles un poco eróticos. Bueno te cuento:

Cuando no te encontré, empecé a buscarte en el jardín por que alguien me había dicho que era muy posible que hubieras salido a tomar aire, yo salí y empece a ver por todos lados, solo había niñas hermosas y muy bien vestidas con sus parejas conversando, así que me fui hacia el jardín y al lado de una columna te vi, en un principio no vi nada e iba a ir directamente a saludarte pero cuando me di cuenta tu estabas muy ocupada.

- Cómo así ocupada Tío, que estaba haciendo?
- Bueno en primer lugar tu le tenías la cosa en tu mano.
- Tío, hablame de frente, no te de pena, qué tenía en la mano.
- Bueno esta bien, mi niña, tu tenías la verga de tu amigo en la mano.
- Noo, Tío, noo. Cómo va ser.
- Y él estaba chupándote los senos que los tenías al aire, fuera de eso en un segundo tus pantys que eran de color rojo estaban en el piso.
- Noo, Tío, verdad?, Que locura.
- Espera, el muchacho empezó a bajar y te levantó el vestido y te empezó a besar allí abajo.
- Noo, Tío, que pena contigo, y tu que hiciste?
- Pues nada, que iba hacer, gritar e ir a pegarle al muchacho?, Pues no.
- Por qué no lo hiciste?
- Bueno la verdad es que la cara que tenías.
- Cómo así Tío, qué cara tenía?
- Mi amor tenías una cara de placer y estabas gimiendo como loca.

- No, Tío no puede ser, Cómo fui hacer una cosa así, cómo me dejé, ella estaba un poco salida de tono, gesticulaba y casi gritaba, mi Tío me vio tirando, mi Tío me vio desnuda....
- Tranquila mi amor, esas cosas pasan, no te preocupes, además que podía hacer?.
- Tío, tu debes estar que me matas, que más hice Tío, cuéntame.
- La verdad es que yo no quise ver más, mejor no pude ver más, ese era un espectáculo que no podía aguantar.
- Cómo así Tío. Explícame.
- Mira mi niña, el espectáculo que estaban dando era como de película porno, además yo me había tomado mis tequilas y se me estaban subiendo a la cabeza.
- Cómo Tío?, Te estabas calentando conmigo.
- Pero claro mi amor, ¿qué piensas tu, que yo solo de piedra?, No mi linda... Además no era contigo era con toda la escena.
- Uy Tío, no puede ser, y no quisiste ver más?, Entonces no sabes que me pasó después?
- No, no pude ver más, si no me voy quién sabe que hubiera pasado me hubieran dado muchas ganas de...
- De qué Tío, de qué.
- No niña mejor dejemos así.
- No, no dejemos así, cuéntame todo. Además que viste, dime todo por favor, necesito saber.
- Mi amo, eran escenas muy fuertes, mucho voltaje, de pronto me hubieran dado ganas y mi novia no estaba por esos lados.
- Ah, bien Tío, ella como que empezó a jugar con eso, dime más.
- Bueno, yo me fui a esperar que volvieras al salón de la fiesta y me fui a la barra y pedí una copa, al cabo de un rato, como media hora, decidí preguntarle a una amiga tuya, Ana María, creo que se llama, que estaba muy linda, le pregunté por ti y ella se puso nerviosa y me dijo que iba averiguar en dónde estabas. Ella se fue y se demoró como media hora más, cuando por fin llegaste.
- Y cómo me veía, cómo estaba.
- Estabas divina,
- No, Tío como me veía la gente?
- Bien, empece a bromear, estabas muy bien.
- No Tío, de verdad.
- No sé cómo habías hecho pero estabas como si nada hubiera pasado, en ese momento la miré a los ojos y ella bajo un poco la cabeza, estaba logrando lo que quería.
- Bueno y qué más pasó?
- Nos sentamos y nos tomamos unos tequilas, tu decías que estabas bien y que querías un trago, nos tomamos como tres copas y tu misma me dijiste que querías irte. MI verga estaba parada y estaba muy caliente.
- Te lleve al carro y listo. Eso se lo dije con una mueca que ella me preguntó.
- Tío que hice, por que haces esa cara?
- Bueno mi niña, en el carro te quitaste las medias pantalón y las botaste y fuera de eso te quedaste dormida semi desnuda
- Tíoo, me viste toda, me viste desnuda.
- Pues si mi amor y no solo en el carro, cuando llegamos aquí, me tocó quitarte lo que te quedaba de vestido y meterte en la cama. Estaba que estallaba y me le tiraba encima.
- Completamente desnuda?, Me dejaste desnuda?. Tío eres un aprovechado, seguramente me hiciste algo.
- No mi amor cómo se te ocurre.
- Si Tío, tu te aprovechaste de mi.
- Que no mi amor, como va ser eso.
- Tío, eso ya no importa, sé que me hiciste algo por que en la sabana de la cama hay manchas de semen.
- Pues mi amor debió ser de tu amigo?, Yo me sentía preso, me estaba cogiendo en la mentira, estaba colorado y no la podía mirar a la cara. Ella se me echó encima mío y me miraba a la cara, no estaba enojada, se le notaba una cara extraña.
- Yo sé que tú me hiciste algo y no sé que fue pero me los vas atener que decir, en eso me pone la mano en mi verga y me dijo, ves estás muy excitado, se te nota que te aprovechaste de mí.
- No mi amor, no que toques ahí, por que yo no respondo por mis actos.
- Cómo los de anoche?
- No mi amor, anoche yo no hice nada, la que hice de todo fue otra.
- Tío no me digas eso, por favor, mira que me duele, y se me bajó de encima y se sentó en mi cama, además me duele mucho aquí. Abrió las piernas y me mostró su cuquita, la tenía muy colorada, pero estaba divina.
- Tranquila mi amor, le acaricie la mejilla, fue tu noche loca y mira las consecuencias, te maltrataron mucho, pobrecita, le dije, mi niña hermosa, además tienes una cuquita divina.
- Ella me miró y dijo, mira cómo quedó, está toda adolorida, me duele mucho.

Yo no aguanté más me acerqué a ella y metí mi cabeza entre sus piernas, ella se quedó como paralizada y solo pudo abrir las piernas un poco más, metí mi cabeza entre sus partes intimas, saqué mi lengua y empecé a pasarla suavemente por toda esa mata tan bella. Le deje, tranquila mi amor, yo te voy a cuidar, yo te voy a consentir, quién sabe que te hicieron esos tipos, le decía.

Ella solo atinaba a decir, No, Tío, no hagas eso, por favor no lo hagas, pero tenía mi cabeza con sus dos manos y trataba de hundirla mas en ella. No Tío, no sigas que me vas a matar y no aguanto, Tío, por favor no lo hagas, no me chupes más, no aguanto, Tío no, y empezó a gritar que no y a gemir, ah, ah, Tío me matas, no sigas.

Lo que hice fue levantarme y mirarla, ella estaba con la cara colorada y muy agitada, respiraba muy duro.

- Tío, Tío por qué haces eso.
- Mi amor fue un impulso que no pude contener.
- Tío no quiero que me vuelva a pasar, no quiero que se aprovechen de mí, quiero que me lo hagan con amor, no quiero volver a pasar por estas cosas.

Yo no la entendía bien, pero ella seguía con las piernas abiertas y mostrándome su rajita preciosa, ella estaba entregada pero no quise aprovechar, solo le pregunté:

- Cómo así que no quieres pasar otra vez por esto, explícame.
- No Tío, no quiero pasar por eso otra vez, es que yo soy muy débil para estas cosas y ya me ha pasado con las adultos.
- Cómo así cuéntame?
- No Tío, lo que pasa es que hay un adulto que me culea cada vez que puede.
- Y tú que haces?
- Por eso te digo, no hago casi nada, me dejo y listo.
- Pero, estas loca?, O qué te pasa?
- Tío, me vuelvo loca cuando me tomo unos tragos y alguien me empieza a tocar, me han pasado muchas cosas cuando tomo trago.
- Bueno está bien, pero quién es ese adulto.
- Tío él no me viola si es lo que te preocupa.
- Bueno, me tranquilicé, bueno pero quien es.
- No te lo voy a decir Tío, no por que quién sabe que puedas hacer tú.

Me tranquilicé un poco y decidí que iba a pasar un día con mi sobrina y que me la iba a culear todo el día. La tranquilice, la abracé, le di picos en la frente, y ella se reía.

- Tío, tú si eres loco, cómo que me querías comer.
- Mi linda, quien no se vuelve loco contigo y le puse la mano en su cuquita. Ella se dejo hacer pero reaccionó unos segundos más tarde, yo mientras tanto le acariciaba la pepita.
- No, tío, no sigas, ah, gimió, me hizo sacar la mano, no muy convencida, por favor, que no aguanto.
- Es que no quiero que aguantes, quiero hacerte de todo.
- No Tío, eres mi Tío y no.

Me levanté y le dije que me esperara un poco que iba a la cocina y le traería algo para comer, me acordé que hay unos pasabocas y que unido a unos buenos vinos hacen milagros y te dan una resistencia al tiempo que te dan muchas ganas de culear, esos son: Fresas, Uvas y pedazos de quesos, lo mismo que un buen vino tinto o blanco, en mi caso tenía unas doce botellas de vino blanco, entonces, serví dos vasos llenos de vino y llevé la botella. Cuando llegué al cuarto mi sobrina dijo:

- Tío yo creo que no puedo con el vino tengo mucho guayabo (resaca) y de pronto me vomito.
- Tranquila mi amor, ya veras que bien te sienta, toma unas fresas y cómetelas, llénate la boca con las fresas, te las pasas y después te metes en la boca un puñado de uvas, te las pasas y después sigues con el queso, de este amarillo, llénate la boca de queso y poco a poco te las vas pasando, y después te tomas el vaso de vino de una vez y veras que te vas a sentir muy bien, como para poder salir y hacer lo que tu quieras. Ella me miró y obedeció.
- Uy Tío, que rico, tienes razón, esto está muy rico, puedo hacerlo otra vez?
- Claro mi amor, hazlo. Ella lo repitió dos veces más y yo también, se acabó el vino y me iba a levantar para ir por más vino y me dijo.
- Tío, que rico trae más de todo, me parece que tengo mucha hambre y esto está delicioso. Fui por más de todo, esta vez lleve cuatro botellas de vino y la cesta llena de fresas, uvas y queso.
- Mira aquí está, mi amor ahora es mejor comer más despacio, si no te llenas y te puede sentar mal. Toma más vino que eso te va sentar muy bien.

Seguimos comiendo y tomando, ella seguía con mi camisa y ahora no le importaba que yo la mirara, cada rato podía ver sus pezones y sus rajita cuando abría las piernas, yo estaba como loco, mi plan estaba dando resultados pero me rondaba una idea en la cabeza, ¿quién se la estaba comiendo?. Ya nos habíamos tomado dos botellas de vino, les cuento que si uno hace lo del queso y lo de las fresas, es muy poco probable que se emborrache, pero seguro se le va a subir el deseo a la cabeza. Seguimos conversando y burlándonos de la noche anterior, ella me recriminaba por lo que yo le decía.

- Bueno mi amor, ahora si cuéntame quién es el que se está comiendo este conejillo, y le pase la mano por ahí, la acaricié lentamente mientras la miraba a los ojos, ella estaba feliz, con las mejillas coloradas y los ojos un poco perdidos.
- No, Tío, no vale la pena que te cuente.
- Vamos mi amor, cuéntame todo quiero saberlo.
- Bueno pero me prometes que no vas hacer nada de nada, ni me vas a decir a mí nada. Me lo prometes?
- Está bien, cuéntamelo todo, te prometo no decir nada, solo dime.
- Bueno tú sabes que yo tengo 17 años?, No?, Pues te acuerdas de mi fiesta de quince años?
- Si claro, fue muy linda.
- Bueno ese día cuando llegamos de la fiesta con mi mamá y su novio, nos quedamos tomando el resto de las botellas de champaña en la sala de casa, mi mamá se puso un poco mala y se fue a dormir, yo también estaba algo tomada pero no tanto como para no poder pararme e irme a mi habitación, me levanté y le dije a Alejo, así se llama el novio de mamá, yo inmediatamente me acordé del nombre y até cabos, pensé, mi sobrina se la está culeando su padrastro, pero la deje seguir mis verga estaba a mil.
- Me levanté y le fui a dar un beso de despedida a Alejo, él me atrajo hacia él, y me dio un beso en la boca, yo pensé que era por mi cumpleaños, él siempre se había portado muy bien conmigo, me dio un beso espectacular, yo quedé mareada y me paré y seguí caminando mis piernas temblaban, no sabía que hacer, me fui hacia mi habitación, entre al cuarto y empecé a quitarme el vestido, cuando me había quedado en pantys y bras, me metí en la cama estaba muy cansada para ponerme pijama, me acosté y sentí que alguien entraba al cuarto pero pensé que había sido mi mamá, se acercó y se metió en mi cama, yo le dije: mamá por favor vete para tu cama, estoy cansada, pero no era ella, Alejo me abrazó y me dijo, tranquila mi amor, tu mami esta dormida, solo quiero estar aquí un rato contigo.
- Y tú que hiciste, lo botaste.
- Pues no, por eso te digo yo soy muy débil y el me empezó a tocar y a dar besos por todos lados, yo no podía ni hablar solo sentía que el calor me estaba quemando, tenía un nudo en la garganta, él me tenía abrazada por todos lados, su boca estaba en mi boca, sus manos estaban en mis senitos y la otra estaba en mi cuquita. Me sentía en la luna.
- Y tú que hiciste, no lo quitaste de encima?, Para ese momento yo estaba como loco, la historia, el aroma, los vinos, todo, estábamos en un ambiente muy denso.
- Y desde ahí, me he acostado con él muchas veces, cada vez que mi mamá se pasa de tragos el me hace la visita y no me le he podido negar, por eso es que no creo que pueda resistir a lo que me haces.

En ese momento yo no pude más y me lancé otra vez al ataque, volví y metí mi cabeza entre sus piernas y empece a pasar la lengua por toda su rajita, le metía la lengua.

- Tío por favor no lo hagas, no lo hagas, se siente muy rico y no puedo, no, por favor.
- Mi amor, ya no puedo más, me tienes loco, que rica que estas, no me despegaba de su cuquita, le dije, te quiero comer, te quiero culear, te quiero dar por todos lados, déjame disfrutar, déjame, no te vas a arrepentir.
- Tío, Tío, mi amor, que rico, no puedo más, sigue, culeame, hazme lo que quieras.
- Mi amor te quiero comer todita, te quiero culear por todos lados, te quiero dar por el culito.
- No pares haz lo que quieras, me enloqueces, sigue. Me tenía agarrada la cabeza y no la soltaba, la apretaba contra su rajita.

Le chupaba su rajita, le metía un dedo, dos, tres, le trate de meter un dedo en la colita, pero no pude. Me levanté y le dije:

- Mi amor quítate la camisa, quiero verte toda, así lo hizo, por fin podía apreciar todo su cuerpo.

Tenía un cuerpo de niña grande, sus senitos blanquitos, sus pezones rosados, su vellos púbicos no eran muchos pero describían el camino a la felicidad, no tenía 60-90-60 pero eso no importaba, tampoco estaba gorda, era una niña de 17 años muy bien cuidada, ella se dejaba hacer, se acostó a mi lado y yo le pedí que se parara y me desfilara, quería verla bien, la hice dar la vuelta, quería ver sus nalguitas, se las vi, blanquitas, tenía una cola muy pero muy paradita, ella me despertaba todo el morbo que creo que nunca había tenido en mi cabeza, me arrodille detrás de su colita y empecé a darle besos, le apretaba los cachetes de la cola, le abrí los cachetes y pasé mi lengua por El ojal del culito, que rico sabía de maravilla, trate de meter mi lengua pero era imposible.

- Tío, eres un cerdo, mira que te estas comiendo a tu sobrina, te estas comiendo a tu sobrinita, te gusta?
- Me encanta mi amor, que rico, mi sobrinita, mi putica, mi zorrita.
- Si, soy tu zorrita, tu putica.
- Mi amor te han dado por el culito?
- No Tío, nunca me lo han tocado, tu eres el único que me ha hecho algo ahí.
- Mi amor lo quiero para mí.
- Si es para ti, cógelo, chúpalo, muérdelo, y eso era lo que estaba haciendo, lo mordía, lo estrujaba, le metía la mano por todos lados, en la rajita, en la cola.
- Mi amor, hoy todo el día vamos a estar así, te parece?, Quiero, hacer de todo contigo, quiero volverme loco contigo.
- Si hazlo, soy toda tuya, no importa, solo tenemos que llamar a mi mamá más tarde, cómeme, soy tu putica.

Le abrí las piernas, seguía arrodillado en el suelo, y le empece a chupar su cuquita ella solo gemía y gemía, me apretaba su cuquita a mi boca, quería que me la comiera de verdad, le mordía suavemente la cuquita, que rico. Me paré y serví más vino, nos tomamos ese trago de una, bajaba muy fácil, le dije que se acostara boca arriba, ella me dijo que no que yo debía estar boca arriba en la cama, así lo hice y ella se me tiro encima, quería restregarse en mi cuerpo, por primera vez me tomo la verga en su mano.

- Tío, que rico, me gusta mucho tu cuerpo, me encanta como me tratas, quiero comerte todo, quiero esa verga bien dura, y la tenía bien cogida.
- MI amor todo esto es tuyo te lo regalo, cómetelo, y ella se bajó y se lo metió en la boca, empezó a mamarlo como su fuera una colombina.

En esas suena el teléfono, yo contesté, era mi novia:

- Mi amor, cómo estás?, A qué hora quieres que nos veamos, quieres que vaya para allá?
- No mi linda, tengo una reunión familiar y como a ti no te gusta, es mejor que hablemos mañana o el Lunes, quieres?
- De verdad no quieres que vaya, te tengo muchas ganas mi amor.
- No mi amor, pero si tú quieres puedes venir más tarde, mientras tanto mi sobrina seguía chupando mi verga, ella no paraba, además creo que mi sobrina se va quedar esta noche en mi apartamento.
- Ah no mi amor, yo no te voy a compartir con tu sobrina, tu eres para mi.
- Cómo se te ocurre mi sobrina tiene 17 años no más, y mi sobrina empezó a chupar más duro, no iba aguantar mucho. Si quieres vienes por la noche.
- Bueno mi amor yo voy más tarde.

Mi sobrina seguía chupando y paro un momento:

- Viene tu novia?
- De pronto más tarde por ahí a las 8 o 9 de la noche y como tu te vas a quedar aquí, no hay problema.
- Bueno si viene tu novia pues no importa, además tu novia es muy linda, ella me cae bien. No comprendí bien ese comentario.

Angélica seguía chupando, intentó meterme un dedo por la cola y le dije que eso no me gustaba, que no lo hiciera, me chupaba, me mordía, suavemente, pero seguía.

- Mi amor quiero venirme en tu boca, quiero que te tomes toda mi leche,
- Si, yo también quiero.

Seguía chupando o mamando como un ternero, y volvió a sonar el teléfono, esta vez era su mamá:

- Aló,
- Aló, que hubo Nacho, cómo estas, cómo le fue a Angélica anoche?
- Ah muy bien, en ese momento estaba que me venía, la niña estaba chupando como una loca, ah, se me alcanzó a salir.
- Qué te pasa Nacho, no nada es que me golpee, quieres que te la pase?
- Si por favor, además creo que deber ser ya mucha molestia para ti,
- No, ni lo menciones ella es una niñita muy dulce y no molesta a nadie.
- Si yo sé, bueno pasala.
- Un momento que debe estar dormida, hice como si gritara, Angélica, tu mami al teléfono.

Ella me miró y no quería pasar, quería seguir mamando, yo le hice el ademán de que debía contestar, pero al fin pasó al teléfono.

- Hola mami, haciendo voz de dormida, si me despertaste, no mi Tío me recogió temprano, pero es que quiero seguir durmiendo, no mi Tío me dijo que me quedara y que íbamos hacer algo con su novia esta noche, si mamá. El espectáculo de la niña era increíble, medio inclinada dejaba ver su cuquita, abría las piernas y se podía ver más, se inclinó un poco más y yo me le acerqué y empece a meterle la verga en su cuquita, se la metí toda, ella gimió, ah, ah. No mamá, no pasa nada es que todavía estoy dormida, tranquila que yo me porto bien y dile a Alejo que tranquilo que aquí estoy muy bien. Se la metía y se la sacaba ella se puso de tal forma que podía hacerlo fácilmente, se inclinó más y se la clave toda, quería acabar, tranquila mamí, el Tío me lleva mañana o pasado, jaja, no te preocupes yo no lo molesto. Adiós.
- Si tu mamá supiera.
- Si pero nadie le va contar, sigue que me gusta, la acomodé en la cama de tal forma que su cuerpo quedo mitad en la cama y mitad al piso, seguí metiéndosela, puedes venirte adentro yo tomo pastillas, no te preocupes. Eso me tranquilizó un resto, respire tranquilo, que rico mi amor, sigue.
- No, mi amor me quiero venir en tu boca, por favor, quiero derramarme en tu carita.

Le saque mi verga y ella empezó a mamarla otra vez, yo me quería venir, que morbo, mi sobrina me la estaba mamando, le cogí la cabeza y empecé a metérsela en la boca, se la empecé a meter y sacar como si se la estuviera metiendo en otra parte, entrama salía, ella chupaba y le llegaba hasta el fondo, cuando no pude más le grité, mi amor chupa, chupa más, chupa, me vengo, ah, que rico, me vengo.

Mi sobrina no la saco de la boca, la chupo y chupo hasta que se volvió pequeña, en la comisura de sus labios se veía mi leche, se le escurría un poco y sacaba la lengua, parecía una gatita, se lamía y con esa carita de inocencia.

- Que rico mi amor, que rico, eres espectacular, que buena mamada, la hice para otra vez y le metía la mano en la rajita.
- Oye, eres insaciable, eres incansable.
- No quiero perder un minuto contigo, quiero culearte toda, no sabes el morbo de metértela cuando hablabas con tu mamá.
- Si mi amor, yo sentí lo mismo cuando te llamó tu novia.

Nos fundimos en un abrazo y empezamos a besarnos como locos, le metía la lengua se la mordía, se la chupaba, ella me apretaba, gemía como gatita, era toda chiquita, mis brazos la cubrían toda, que rico tener ese tesoro en mis brazos y lo que faltaba.

Nos tomamos unos vasos más de vino y yo no dejaba de chuparle los senos o tocarla por todos lados, ella se venía a cada rato, yo le chupaba su pepita y no la dejaba hasta que tuviera un orgasmo, estaba loca también. Quería más.

- Mi amor quiero que me lo hagas bien hecho, quiero que me lo metas por la cola.


Fin de la tercera parte. Si quieren escribirme y hacerme comentarios o contarme sus experiencias o lo que le ha pasado bienvenidos todos, abrí un nuevo correo para eso NACHO136204@YAHOO.COM.


 



 

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