| Hola a todos:
La historia que les voy a relatar es totalmente real y me sucedió
hace unos 10 o 12 años aproximadamente, hoy tengo 44 años,
soy colombiano y vivo en Bogotá, soy Ingeniero. Debo aclarar que
lo que sucedió no fue forzado y tampoco fue premeditado, me paso
y punto. Mi relato es el primero y seguramente voy a cometer algunos errores
en cuanto a la narrativa y espero que ninguno de tipo ortográfico.
Yo vivo solo en un apartamento a las afueras de la ciudad, eso me da cierta
independencia del bullicio de la ciudad. Bueno el caso es el siguiente:
Resulta que una tarde mi sobrina Angélica me llamo a la oficina
a pedirme un favor:
- Tío mi mamá no me va dejar ir a la fiesta de grado de
mis antiguos compañeros, ella había perdido un año
y se había quedado atrás.
- Yo le pregunte el por qué.
- Mi mamá me dice que el sitio de la fiesta es muy lejos y no hay
manera que nadie me recoja y me lleve a mi casa, por favor, por que no
le dices que me voy a quedar en tu apartamento y que tu me vas a recoger
a la fiesta es el Club Social cerca de tu casa, di que si por favor Tío,
di que si.
Yo me quede pensando, y me dije a mi mismo, se me va dañar la
rumba del viernes con mi novia y fuera de eso tendré que recoger
a Angélica en el Club y no se a que horas. Mi sobrina seguía
rogándome al otro lado de la línea telefónica. En
todo caso, pensé, pobre niña, yo salía casi todos
los días con mi novia y con mis amigas y por que no hacer un pequeño
sacrificio un día.
- Bueno está bien Angélica, te hago el favor pero no quiero
nada de tener que cargar con tus compañeros borrachos y que tenga
que llevar a tus amigas a las casas.
- Si Tío te lo prometo solo me recoges después de la fiesta
y listo, te prometo que me porto bien y no hago nada que te ponga bravo.
MI sobrina es era una muchachita de unos 16 o 17 años aproximadamente,
como cualquier niña de su edad, un poco loca, muy independiente
aunque vive con su mamá y sus dos hermanos, es muy linda y tiene
un bonito cuerpo, aunque en ese tiempo no me había fijado mucho
en eso. En mi familia todos somos un poco locos y hacemos frecuentemente
fiestas familiares y tomamos licor con frecuencia, aunque no somos alcoholicos
(bueno eso no está en discusión), de todas formas tratamos
que las mujeres de la familia aprendan a tomara licor y a manejarlo para
que no se les salga de la mano y no se aprovechen de ellas.
Quedamos en que yo la recogería como a las 2 de la madrugada,
ella me llamaría y me diría como le estaba yendo en la fiesta.
Arregle todo con la mamá de Angélica y le dije que no se
preocupara por nada que yo me encargaba de todo y que al día siguiente
la llevaría a su casa sana y salva.
Llamé a mi novia y le conté todo y ella no dijo nada, solo
que esa noche ella se iba con unas amigas y que no podía acompañarme
que me tocaba quedarme solo. En esas me llama un amigo y me invita a su
casa a tomarme unos tragos y presentarme a unas amigas. El caso es que
me fui para donde mi amigo y no pusimos a conversar a tomarnos unos tequilas,
las tales amigas no llegaron nunca y seguimos conversando y tomándonos
los tragos, mi amigo es separado y tenía en ese entonces 38 años,
yo rondaba en los 36, siempre he sido un solterón empedernido y
muy mujeriego. Mi amigo me empezó a contar las historias de cómo
él se había acostado con sus sobrinas, una de 18 años,
otra de 16 y otra de 14 años. Yo quedé muy asombrado de
la historia, no lo podía creer, mi amigo siempre ha sido peor que
yo, a él le gustan las niñas de 14 años en adelante,
yo por el contrario nunca me había acostado con ninguna mujer menor
y mucho menos una niña. De todas formas el tema se fue profundizando
más y más y me preguntaba si yo lo había hecho alguna
vez con mis sobrinas, por supuesto yo le decía que nunca se me
había pasado por la cabeza semejante cosa, él me decía
que él si había soñado con acostarse con mis sobrinas,
que él quería comerse a mi sobrina Angélica, mi sobrina
Angélica tenía en ese entonces 16 años casi 17, me
contó que una vez en una reunión en mi casa él había
manoseado a mi sobrina Angélica un día que habíamos
tomado mucho y que ella se había dejado, pero que no había
pasado a mayores, después de todo lo que él me había
contado y los tragos que iban y venían, yo me fui calentando y
empece a imaginarme como sería comerme a mi Propia sobrina, sobra
decir que mi verga estaba a mil por eso, pero de todas formas yo no me
imaginaba hacer una cosa así, todo entraba dentro de las fantasías
sexuales o sueños que cada uno de nosotros tenemos y que nunca
se van a cumplir. Mi amigo me siguió contando las historias y por
su puesto nos fuimos calentando, esas historia después las traeré
aquí y se las contare.
No me di cuenta del tiempo y ya era hora de recoger a mi sobrina, recibí
una llamada de una de las amigas de Angélica y me decía
que Angélica mandaba a decir que la podía recoger en el
momento que quisiera, le dije que ya iba por ella.
Cuando salí de donde mi amigo, los tragos y el sereno me golpearon
un poco, por no como para no conducir bien de la casa de mi amigo hasta
el Club, a mí se me olvidó todo el cuento de mi amigo y
sus historias.
Cuando llegue al Club, me dejaron entrar con mi carro al parqueadero y
dijeron como llegar al salón de la Fiesta del colegio, fui caminando
hasta el salón, entré en él y empece a buscar a Angélica,
la fiesta era muy elegante, las mujeres andaban con vestidos de cóctel
y los hombre de corbata muy bien presentados, había orquesta, la
fiesta estaba muy buena, pero yo un viejito, como me decían las
amigas de mi sobrina, como podría divertirme en esas fiestas, el
caso es que no podía encontrar a mi sobrina, me acerqué
a la barra y pedí un trago de tequila y me tranquilice y empecé
a observar el panorama, había un montón de niñas
lindas, con sus vestidos reveladores que dejaban ver sus atributos, me
estaba recreando con Todo ese espectáculo, la gente bailaba, otras
parejas se besaban, iban y venían y yo no encontraba a mi sobrina,
de pronto es que le pregunté a una niña que no conocía
si había visto a Angélica, y alguna me dijo que estaba fuera
del salón, que saliera y buscara por que algunas parejas salen
del salón y se van conversar afuera a tomara aire.
Yo no le vi problema, así que salí y empece a buscar por
los jardines, de pronto es que veo al final de un jardín una pareja
dándose un banquete de besos y caricias, yo me fui acercando poco
a poco, me sentía todo un voyerista, pero como tenía unos
tragos en la cabeza y estaba un poco caliente, me atrevía a seguir
acercándome y a ver un poco más, la pareja estaba recostada
en una columna, la niña pegada a la columna y el muchacho la abrazaba
y la besaba, cuando me acerqué más pude ver como la niña
le tenia cogida la verga por fuera del pantalón y se la estaba
masturbando y el muchacho le estaba metiendo mano y se veía cómo
le estaba metiendo los dedos en la cuquita de la muchachita, Se podrán
imaginar ese espectáculo, desde el ángulo en que yo estaba
se podía ver la mano del muchacho como se perdía en la mata
de vellos de la muchacha, yo me lleve la mano a mi verga y me la empece
a tocar, era realmente alucinante ver como le metía mano y le chupaba
un senito que aparecía, blanquito, con un pezón rosadito
y el muchacho pegado seguía chupando y chupando, cuando la muchacha
volvió la cabeza me di cuanta que la muchacha era mi sobrina Angélica,
ella no me veía, pero yo si a ella, no lo podía creer, yo
no sabía que hacer, ahí me di cuanta que mi sobrina estaba
realmente hermosa, se le notaban las mejillas coloradas, la cara de excitación,
la locura de sentirse entregada a los placeres del sexo, subía
una pierna, le agarraba la verga al muchacho, se la jalaba, gemía
y gemía como loca, era un espectáculo digno de filmarse,
los ojos de Angélica estaban perdidos, el muchacho no quería
despegarse la Angélica, con una mano le cogía la cuca y
con la otra le cogía el culito, que se veía blanquito y
lindo, los pantys de Angélica estaban en el suelo, eran de color
rojo como su vestido, bien lo que se podía ver de él. Seguí
viendo como se estaban comiendo a mi sobrina y no podía moverme,
me empece a hacer una paja al verlos yo creía que no iba aguantar
mucho, pero seguía viendo ese retrato, el muchacho se agacho y
empezó a mamarle la cuquita a Angélica, se veía como
le pasaba la lengua, casi la levantaba del suelo, los ojos de Angélica
se ponían blancos, la niña estaba transportada a otro mundo,
yo creo que tuvo cientos de orgasmos, yo no lo podía creer mi sobrinita,
tan frágil, tan linda, tan decente, tan noble y tan lo que ustedes
quieran que en ese momento no pude ver más, me sentí viejo
y lo peor me sentí un viejo verde.
Me aleje de allí y volví al salón de la fiesta, pedí
otros tragos, me tomé dos dobles y decidí serenarme, no
había nada que yo pudiera hacer, tenía la cabeza revuelta
entre el deseo loco por mi sobrina que se despertó ahí en
ese momento o actuar como si fuera un padre ofendido, el caso es que no
tuve tiempo de pensarlo mucho, me encontré con la mejor amiga de
mi sobrina y le pregunté por Angélica, haciéndome
el que no sabía, ella se puso nerviosa y me dijo que iba a ver
en donde estaba, que me pusiera cómodo que ella me resolvía
el problema.
Me quedé como media hora esperando, mientras tanto mi cabeza daba
vueltas, al cabo de un rato apareció mi sobrina muy bien arreglada,
su vestido estaba en donde debería estar y su cara tenía
la cara de no romper un plato, eso si venía bastante prendida o
mejor dicho muy borracha, pero lo disimulaba muy bien, ella se puede decir
que toma trago bien, pero ese día no, mi sobrina se me echo a los
brazos y me decía que la estaba pasando muy rico, que me quería
mucho, que yo era su tío predilecto, me abrazaba y me daba besos
en las mejillas, yo también l abrazaba y la apretaba contra mi
para sentirla, yo estaba también fuera de control, estaba un poco
ebrio y muy contento, la podía sentir entre mis brazos, con ese
aroma de mujer en celo, olía delicioso, se me estaba parando otra
vez y no quería que lo notara.
Bueno nos vamos, le dije, ella acepto de buena gana y me dijo al oído
que estaba muy borracha que la ayudara para que nadie se diera cuenta,
yo la abrace y no lo solté, en eso llegó el amigo con quien
la había visto, me saludo muy formalmente y nos ofreció
unos tragos a los cuales no nos pudimos negar, pidió una botella
de Vodka, yo sabía que la mezcla me mataría, así
que le dije que prefería un tequila, el muchacho por quedar bien
con el tío de su, digamos, amor, pidió la botella de tequila,
ellos habían estado tomando Vodka y yo sabia que le podía
sentar mal, pero lo deje, era como mi pequeña venganza, nos sirvieron
los tragos, yo tome como 4 traguitos y Mi sobrina para dársela
de que podía tomar más me siguió, eso hizo que su
borrachera fuera peor y al cabo del quinto trago me pidió que nos
fuéramos que no podía más, la abrace y salimos de
la fiesta, yo la llevaba abrazada y casi arrastrándola, iba muy
prendida, decimos aquí en Colombia, la lleve al carro le abrí
la puerta y ella no respondía bien, cuando subió al carro
me tocó subirle las piernas y pude disfrutar de una excelente visión,
tenía su traje de cóctel rojo que tenía un pronunciado
escote y tenia unas medias pantalón de nilón, no vi los
pantys rojos que había visto antes, solo se podía ver entre
la medias pantalón su matica de bellos ya que las medias estaban
rotas en la parte de su cuquita, eso Me encendió de nuevo, inmediatamente
se me paro y me puse a mil, la acomodé en el asiento y le puse
el cinturón de seguridad, aprovechando para rosarle los senos,
se los palpe un poco, haciéndome como si le ajustara el cinturón,
ella solo dijo, tío me haces cosquillas y se reía.
Me senté al volante de mi carro, un BMW 525, color plata, y arranque,
cuando me di cuenta mi sobrina estaba tratando de quitarse las medias
pantalón pero se hacía como para que yo no me diera cuenta,
el caso es que vi como se los fue quitando y al ella hacer esto se le
podía ver su entrepierna, me estaba volviendo loco, ella se quito
las medias pantalón y las boto por la ventana, yo hice como si
no hubiera visto nada, se acomodó en el asiento, lo echo para atrás
y se quedo dormida, yo mientras tanto estaba a mil por hora, mil ideas
se me pasaban por la cabeza, le hablaba, no me respondía, le gritaba,
no decía nada, puse la música a todo volumen y ella seguía
dormida, le pase mi mano por la pierna izquierda y no dijo nada, le subí
la falda un poco y seguí subiendo la mano, no respondía,
le tome un seno con la mano y le lo apreté un poco, solo un pequeño
suspiro, baje mi mano y la traté de meter entre las piernas y las
abrió un poco le toque la cuquita y deje un dedito recorriendo
la hendidura, estaba un poco húmeda, era de esperar, me lleve el
dedo a la nariz y lo olí, me lo chupe, estaba loco.
Cuando llegamos a mi apartamento, yo vivo en un conjunto de apartamentos,
entre el carro al sótano, apagué el motor, y prendí
la luz, ella estaba recostada de lado y se le había subido el vestido,
podía ver sus nalguitas blancas y suaves, se las acaricie un poco,
baje la mano y le toque un poco la cuquita otra vez, estaba como loco,
pero pensé tengo que hacerla bajar del carro y subirla al quinto
piso, el ascensor estaba dañado, pero bueno había que hacerlo,
la llame, Angélica, mi amor llegamos, despierta, lo repetí
como cuatro veces hasta que despertó un poco y la ayudé
a salir del carro, ella no podía caminar muy bien, le pasé
el brazo por la cintura y la fui llevando, ella se fue despertando y me
pedía perdón, que ella estaba muy borracha, que no le fuera
a decir nada a su mamá, yo la tranquilizaba, fuimos subiendo y
yo la empujada desde atrás, se le subía su vestido y otra
vez le veía la cola, estaba divina, le cogía la cola y ella
gritaba, Tío, no me hagas nada, Tío suéltame, tío
no se qué, pero yo seguía empujándola, eran cinco
pisos, en un momento dado como en el segundo piso, ella se agachó
y me mostró toda su cuquita al aire, yo le dije, Angélica
me estas mostrando todo, y ella no dijo nada, solo siguió andando,
volvió a agacharse, era como para descansar, como estábamos
borrachos yo le cogí la cola de una vez, de frente dije yo, ella
no dijo nada pero si sentí que suspiraba, le deje la mano ahí
y empece a moverla hasta su cuquita, solo dijo, no por favor, no.
No hice nada más, ella estaba muy húmeda, yo me chupaba
la mano, pero nada más, me entró un remordimiento y me dije,
es una locura, es tu sobrina, basta ya.
Llegamos a mi apartamento, me toco casi alzarla para que entrara, le dije
que habíamos llegado y se fue hacia el cuarto de huéspedes
o mejor al cuarto que ella sabía que le tocaba, yo me senté
un rato en la sala, me serví un trago y me relaje, me entraron
todos los remordimientos del mundo, entonces me levanté y me dirigí
a mi cuarto, al pasar por la habitación de Angélica miré
hacia adentro y estaba tirada en la cama boca abajo y su vestido levantado
hasta la cintura, era un cuadro digno de ver, su colita parada estaba
a mi disposición, entre al cuarto y la llamé, Angélica,
mi amor, acuéstate, mi amor, quítate el vestido y metete
en las cobijas, ellas no respondió, volvía decirle, le pregunte
que si quería que la ayudase, ella no dijo nada estaba como muerta,
pase mi mano por su cola y se la acaricié, estaba fría,
entonces decidí acostarla, me hice a un lado y deshice la cama
la aparte un poco y la fui metiendo en la cama, su vestido se iba subiendo
más y más, decidí quitárselo, se lo quite
y la deje desnuda pero boca arriba, perdón pero ahí no pude
aguantar más, estaba quieta, fría e indefensa, no se movía
nada, respiraba profundamente, le vi sus senos, blancos, con los pezones
rosados y no pude más, acerque mi boca a ellos y empece a pasar
mis labios por encima de ellos, sacaba la lengua poco a poco para no despertarla,
me iba enloqueciendo, se los empece a chupar, no cabian todos, tenía
unos senos grandecitos, pero deliciosos, se los chupaba, uno a uno, pasaba
de uno al otro, su aroma, su sabor, tenía la cabeza en otro mundo,
mandé una mano a su cuquita, le aparte las piernas, puse toda mi
mano en su cuquita, se la agarraba, la subía y la bajaba, se la
restregaba, ella respiraba un poco agitada, estaba dormida, le salían
sus flujos y mi mano estaba muy mojada de ella, me chupaba la mano, hasta
que decidí que debía chuparle su cuquita, me hice a sus
pies y abrí las piernas de ella, estaba a mi entera disposición
acerque mi cara y aspire su aroma, que rico, pasé mi lengua por
encima, aparté sus labios eran color café, saqué
mi lengua y trate de meterla, estaba muy agitado, vi su pepita y se chupe,
ella respiraba fuertemente, abrí más sus piernas y me las
cargue en la espalda, mi cara estaba enterrada en su cuquita, chupaba
y chupaba como si me fuera a dar algo, creo que tuvo un orgasmo por que
se puso muy tensa, decidí meter un dedo en su cuquita, entró
muy fácil, empece a mover ese dedo y sus caderas querían
responder, metí dos y tres dedos estaba viendo el espectáculo
más maravilloso del mundo, tenía que comérmela, mi
verga estaba que estallaba, puse una almohada en sus nalgas y me dispuse
a clavarla, tenía que clavarla en esa belleza, me baje el pantalón
y los boxer, con los bazos estirados y sosteniéndome le pasaba
mi verga por toda la ranura, me daba miedo que se despertara, me entró
otra vez mucho temor y me salí del cuarto, me salí a tomarme
otro trago, me lo sorbí y se me ocurrió una idea, sacarle
fotos a esa cuquita, busqué mi cámara, no la encontré,
busque la cámara de vídeo y decidí filmar un poco,
entre al cuarto otra vez, estaba como yo la había dejado, le aproxime
la cámara a su cuquita, hice varias tomas y otra vez decidí
que yo no podía más, yo ya estaba desnudo, me sitúe
enfrente y le acerque la verga, me entró en remordimiento, no pude
más, se la fui acercando y la empece a tratar de meter, entro un
poco, ella se movió hacia delante, gimió, empuje un poco
más, gimió más, no pude más y empuje todo,
entro, ella abrió la boca y gimió fuerte, pense que había
despertado, yo estaba encima de ella pero no estaba del todo encima, me
sostenía con mis brazos, empece a entrar y salir, me volví
loco, no pude contenerme, se la enterraba lo más fuerte que podía,
entraba y salía, en cada arremetida ella gemía más
fuerte, no se si ella sabía que pasaba, pero seguí así,
empujaba y empujaba, ya me iba a venir, no sabía si venirme adentro
o no, pero estaba loco, me vengo, gritaba yo, me vengo, ya, y no pude
sacarla, quedo todo adentro, yo casi lloraba de la alegría estaba
como loco, me incline encima de ella y empece a besarla por todos lados,
le bese la frente, la boca, los senos, que locura, que había hecho.....
FIN DE LA PRIMERA PARTE
La noche continua en mi próximo relato, espero que les haya gustado
y de verdad quisiera sus comentarios al respecto, pueden escribirme a
mi correo nacho136204@yahoo.com.
Si alguno de ustedes se siente ofendido con mi historia, lo lamento pero
eso pasó, no es mi intención
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